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PROYECTO EVOLUCIÓN/INVOLUCIÓN. HACIA UNA TEORÍA DE LAS OBRAS DE ARTE QUE SIGUEN SUS PROPIOS DESIGNIOS VITALES


Abordajes teoricos sobre el avance del proyecto *

* Estos textos que se encuentran en revisión y actualización

Vida

Filosóficamente surgen dificultades al tratar de definir si un objeto está vivo o no, o si un autómata posee vida, o la cuestión de definir si estamos creando vida o si es posible crear vida. Para ello necesitamos una definición de vida con determinadas características, que permitan contrastar a ese objeto. El término vida es demasiado general y vago, y está cargado de valores históricos, tradicionales y religiosos. (Bernardo, s. f.; Luisi, 2010) Existen numerosas definiciones de vida, como ejemplos de los problemas que plantean tenemos la definición de Aristóteles, como “aquello por lo cual un ser se nutre, crece y perece por sí mismo” y la del diccionario de la Real Academia Española: “fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee”. En la definición de Aristóteles, “aquello” no incluye una explicación y “por sí mismo” impide atribuirle una causa externa (explicable) al ser que la posee. Por otra parte, la definición del diccionario no aclara el concepto de “fuerza” o el adjetivo “sustancial” sobre el cual tampoco hay una idea clara, y además “actividad interna” y “mediante la que obra el ser que la posee”, es otra forma de expresar la definición aristotélica, indicándonos que no tenemos actualmente una idea mejor de vida de la que él tenía allá lejos en el tiempo. La utilización de términos inexplicables que necesitan ser definidos necesariamente genera nuevos términos inexplicables en su definición. (Bernardo, s. f.)
Por otra parte, la mayoría de las definiciones ofrecidas por el mundo científico son en realidad descripciones operacionales para tener un criterio de discriminación entre lo vivo y lo no vivo. Un hito importante en este sentido es la definición operativa tomada por la NASA: “la vida es un sistema químico automantenido capaz de experimentar evolución darwiniana”, este énfasis evolutivo plantea la interesante cuestión de que si un especímen no exhibe signos medibles de evolución ¿deberíamos considerarlo no vivo?, y dado que la evolución es un proceso que necesita tiempo y generaciones esta definición termina no siendo operativa para el aquí y ahora. (Luisi, 2010)
Las observaciones realizadas están vinculadas a la inexplicabilidad sobre elementos fundamentales que definen el concepto de vida. Dos explicaciones intentadas sobre esos elementos son el mecanicismo y el organicismo. La visión mecanicista reduce la vida a un conjunto de procesos físicos y químicos, llegando a la conclusión de que no somos más que seres que recibimos estímulos para luego dar respuestas, lo cual lleva a destruir el concepto de vida, dado que se debería admitir que cualquier máquina está viva también. Por otro lado, la visión organicista plantea que la vida es el conjunto de los elementos constitutivos de un organismo más un “valor agregado” que se da por la relación de estos elementos, y nuevamente aparece la utilización de términos inexplicables. “Por lo tanto, si admitimos la inexplicabilidad inherente al concepto de vida, concluiremos que desde un punto de vista semántico no es posible crear vida, porque el hecho mismo del conocimiento desde sus orígenes y sus fines, destruye su inexplicabilidad y destruye el concepto, para el cual es estrictamente necesaria la ignorancia para subsistir”. Es así como desde un punto de vista semántico es imposible saber lo que es la vida o crear vida. Lo expresado en estos párrafos encierra una especie de paradoja: “hablamos de vida como si supiéramos lo que significa, pero en cuanto intentamos definir su significado, el concepto de vida se nos esfuma”. Para resolver este problema se pueden intentar distintos caminos. El primero es el escepticismo/inmovilismo, que implica una falacia lingüística, dado que ante la imposibilidad lingüística, concluimos una imposibilidad fáctica. El segundo es el empirismo, siendo vida a lo que observamos como vivo, pero como se puede observar algo para lo cual no se tiene criterios que permitan identificarlo. En tercer lugar, el convencionalismo/pragmatismo, o sea, utilizar una definición arbitraria, aunque definir un término inexplicable en base a términos explicables destruye el concepto. Finalmente es comprender el concepto “vida” dentro de los términos inexplicables, abandonando la diferenciación entre “ser” y “ser vivo”, para centrar el análisis en el concepto de ser. Es así como, para avanzar en la vida artificial, lo primero que se debería sortear es el escollo del lenguaje que implica el concepto, y quizás pretender conocer y crear “seres”.


Las características de los seres vivos

Dada la complejidad de definir “la vida” se han determinado características comunes de los seres considerados vivos: ('Properties of Life', 2015; Infohost.nmt.edu, 2015; Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008)

  • -Organización: todos los organismos están altamente organizados y compuestos por células (desde una sola célula –organismos unicelulares- hasta muchas –pluricelulares). Esta organización va desde un nivel molecular, uno celular (organelas y otras estructuras), hasta conformación de tejidos, órganos y sistemas en los organismos pluricelulares.
  • -Respuesta a los estímulos: todos los organismos responden a distintos estímulos externos, incluyendo respuestas químicas y mecánicas como el movimiento.
  • -Metabolismo: todos los organismos poseen complejos y múltiples sistemas regulatorios que utilizan para coordinar sus funciones internas. Por ejemplo, el ingreso de nutrientes, el transporte de oxígeno y la liberación de desechos.
  • -Procesamiento de energía: todos los organismos utilizan una fuente de energía para mantener sus actividades metabólicas, esta energía puede provenir de la energía solar, o convertirse en energía química desde el alimento, por ejemplo.
  • -Homeostasis: todos los organismos mantienen un equilibrio interno, dado que las células necesitan condiciones apropiadas como temperatura, pH y concentraciones de distintas sustancias. Ante cambios en el medio externo, los organismos tienen distintas estrategias para mantener su medio interno.
  • -Crecimiento y desarrollo: todos los organismos aumentan de tamaño y/o cambian de forma. Para su crecimiento y desarrollo siguen instrucciones codificadas en sus genes, que son afectadas por el medio ambiente al expresarse.
  • -Reproducción: todos los organismos tienen la habilidad de producir copias similares de sí mismos. Cuando la duplicación ocurren la información genética pasa a los hijos manteniendo las mismas características de sus progenitores.
  • -Adaptación y evolución: todos los organismos responden a las variaciones ambientales mediante su adaptación, así es como las especies van evolucionando a lo largo del tiempo.

El origen de la vida

La mayoría de los científicos opina que la vida se originó a partir de la materia inanimada a través de un incremento gradual y espontáneo de la complejidad molecular y funcional. (Luisi, 2010) La materia prima química que abundaba en la Tierra antes de la vida se desconoce, pero seguramente incluía agua, dióxido de carbono, metano y amoníaco. Distintos ensayos se realizaron partiendo de estos elementos y bombardeándolos con luz ultravioleta o electricidad, y luego de semanas aparece un caldo con una gran cantidad de moléculas más complejas (como aminoácidos y componentes de los ácidos nucleicos). Se supone que hace tres o cuatro miles de millones de años las sustancias orgánicas presentes en los mares primitivos se concentraron posiblemente en charcos en las playas y bajo la influencia de la energía de la luz ultravioleta o los rayos se combinaron para formar moléculas más complejas. Y en algún momento surgió una molécula notable, un replicador, una molécula que hace copias de sí misma, con una propiedad importante: la replicación no era perfecta. El caldo se vió poblado por replicadores idénticos y derivados mutados, y a medida que pasó el tiempo los replicadores que predominaron fueron los más estables y los que mejor se replicaron, y el proceso de perfeccionamiento fue acumulativo. También algunos replicadores podrían “haber descubierto” que se podían proteger mejor con proteínas o membranas lipídicas y de ahí surgieron los recipientes: las céluas. (Dawkins, 1985) Sin embargo, toda esta teoría está en discusión, hay quienes por ejemplo les dan importancia mayor y en primer lugar temporal a las membranas lipídicas. (Luisi, 2010) Cualquiera haya sido el camino que derivó en la emergencia de la vida hubo mucho tiempo disponible para su perfeccionamiento, en cuatro mil millones de años estos replicadores se convirtieron en maestros de la supervivencia, y “ahora se los conoce con el nombre de genes, y nosotros somos sus máquinas de supervivencia”. (Dawkins, 1985)


Evolución

Desde 1837, poco después de su viaje alrededor del mundo en el Beagle, Darwin trabajó en su teoría, dado que no solo quería clasificar la variedad de especies que había estudiado en su viaje, sino también deseaba explicar cómo se había originado. Estaba suficientemente convencido de su teoría, pero aún no se animaba a publicarla, cuando en junio de 1858 recibió una carta de un joven naturalista inglés joven (Wallace), acompañada de un artículo de su autoría sobre el proceso de selección natural. Wallace le envío a Darwin este documento, pidiéndole considerarlo para su publicación si le parecía lo suficientemente bueno. Es así como Darwin preparó un documento conjunto para ser leído el 1 de julio de 1858 en la Sociedad Linneana de Londres, una teoría de evolución de las especies por medio de la selección natural cuyos autores eran Charles Darwin y Alfred Russel Wallace. El artículo no causó una sensación inmediata. Finalmente, al año siguiente se publicó la primera edición del libro On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life (El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida) de Charles Darwin, el fundamento de la teoría de la evolución. (http://www.monimbo.us, s. f.)
La teoría de la evolución de Darwin se considera como el mayor principio unificador de la biología. Su teoría dependía de la existencia de variaciones heredables entre los organismos, y del proceso de selección natural por el cual algunos organismos, en virtud de sus variaciones heredables, dejaban más progenie que otros. Tanto Wallace como Darwin fueron inspirados por el "Ensayo sobre el principio de población" de Malthus. Comprendieron que sólo una pequeña fracción de los individuos que podrían existir, nace, sobrevive y llega a reproducirse. Los que sobreviven son los son portadores de ligeras variaciones ventajosas. Este proceso de mayor supervivencia y reproducción de los "favorecidos" fue llamado selección natural, en analogía con la selección artificial practicada por los humanos desde tiempos remotos en la cría de animales y plantas. (http://www.monimbo.us, s. f.; Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008) El concepto original de evolución plasmado por Darwin y Wallace se soporta en cinco premisas:

  • A. Estabilidad en el proceso de la reproducción: los organismos engendran organismos similares.
  • B. El número de individuos que sobreviven y se reproducen en cada generación es pequeño en comparación con el número total inicial.
  • C. Variabilidad hereditaria al azar: en cualquier población dada ocurren variaciones aleatorias entre los organismos individuales, algunas de las cuales son hereditarias, y no producidas por el ambiente.
  • D. Selección natural: La interacción entre estas variaciones hereditarias, surgidas al azar, y las características del ambiente determinan cuáles son los individuos que sobrevivirán y se reproducirán. Algunas variaciones permitirán que los individuos produzcan más descendencia que otros.
  • E. Cambios acumulativos: dado un tiempo suficiente, la selección natural lleva a la acumulación de cambios que provocan diferencias entre grupos de organismos. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008)
Esta teoría sumamente comprobada, presenta distintas fuentes de evidencia, como la observación directa, la biogeografía, el registro fósil, el estudio de las homologías y la imperfección de la adaptación. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008) Sin embargo, cuando se publicó El origen de la especies, aún no se habían redescubierto los trabajos de Mendel en genética y no se conocía el modo en que se heredaban las características de los individuos. Recién en la década de 1930, se concibió la Teoría Sintética de la evolución o síntesis neodarwiniana, que combina los principios de la genética mendeliana con la teoría darwiniana. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008)
La genética de poblaciones derivada de esta teoría modernizada de la evolución implica que una población es un grupo de organismos que se cruzan entre sí, y están definidos y unidos por su reservorio génico. La evolución es el resultado de los cambios acumulados en la composición de ese reservorio génico. Es así como la amplitud de la variabilidad genética en una población es un determinante principal de su capacidad para el cambio evolutivo. En este sentido, el principal factor de cambio en la composición del reservorio génico es la selección natural. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008)
La evolución no avanza en ninguna dirección específica, no hay ningún fin ni meta, simplemente avanza hacia donde puede. La función biológica de la evolución consiste simple y llanamente en favorecer la adaptación de los organismos a su ambiente. (Maldonado, 2010)

Selección natural

La selección natural es definida como la reproducción diferencial de genotipos, resultante de las interacciones entre los organismos individuales y su ambiente, siendo la principal fuerza de la evolución. La selección natural actúa produciendo cambios y manteniendo la variabilidad dentro de una población. La selección natural puede operar solamente sobre las características expresadas (fenotipo), siendo la unidad de selección el fenotipo completo (la totalidad del organismo). Si bien en casos extremos, un sólo alelo de un gen puede ser decisivo en la selección, generalmente, un fenotipo exitoso es el resultado de la interacción de muchos genes. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008) Es así como la selección natural da como resultado la adaptación, con sus diversos significados y manifestaciones múltiples. En muchos casos, las adaptaciones resultantes de la selección natural pueden correlacionarse claramente con factores ambientales o con presiones selectivas ejercidas por otros organismos. Por ejemplo, algunas variaciones fenotípicas en las especies siguen una distribución geográfica, correlacionadas con cambios graduales de temperatura y humedad. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008) En este sentido, la selección artificial, analogía directa de la selección natural, ha demostrado que existe una enorme cantidad de variabilidad oculta en el reservorio génico, y que esta variabilidad latente puede expresarse antes las presiones de la selección, hecho fácilmente observable en las razas caninas por ejemplo. (Curtis, Barnes Sue, Schnek & Massarini, 2008)


La unidad de la selección: el gen

El punto de vista del gen como unidad de selección aparece a principios de la década del 30 y se consolida hacia los 70s. Un gen puede ser considerado como una unidad que sobrevive a través de un gran número de cuerpos sucesivos e individuales, una porción de material cromosómico que, potencialmente, permanece durante suficientes generaciones para servir como una unidad de selección natural. Es un replicador con una alta fidelidad de copia. Sin embargo, estas unidades sufren variaciones por distintos mecanismos: mutación (error en la replicación), cruzamiento entre unidades similares existentes (en organismos sexuados) e inversiones, delecciones, duplicaciones y translocaciones de fragmentos enteros. La tasa de mutación de un gen o un fragmento de ADN es la frecuencia en la que se producen nuevas mutaciones en ese gen (o fragmento) en cada generación. Una alta tasa de mutación implica un mayor potencial de adaptación pero también aumenta el número de mutaciones perjudiciales o deletéreas de los individuos. Cada especie tiene una tasa de mutación propia que ha sido modulada por la selección natural. Las tasas de mutación han sido medidas en una gran variedad de organismos: en mamíferos la tasa de mutación es de 1 nucleótido cada 2,2 x 109 nucleótidos, mientras que, en el otro extremo de la escala los virus de ARN tienen una tasa de mutación mucho mayor del orden de 1 cada 106 nucleótidos. La selección natural significa, en forma simplicada, la supervivencia diferencial de los seres, pero esta muerte selectiva cumple una condición adicional: cada ser debe existir en forma de muchas copias, y algunos deben ser potencialmente capaces de sobrevivir durante un período significativo de tiempo evolutivo. Es así, como las unidades genéticas pequeñas poseen estas propiedades y no así los individuos, grupos y especies. Los individuos son efímeros, pero el gen es un replicador de larga vida que existe bajo la forma de muchas copias. En conclusión, los individuos pueden ser considerados como una colonia de genes, pero indudablemente tienen una individualidad propia, una unidad. La selección ha favorecido a los genes que cooperan unos con otros, una intrincada coevolución mutua de los genes. En la práctica, se podría considerar al cuerpo individual como una máquina que intenta aumentar el número de todos sus genes en las generaciones futuras. (Dawkins, 1985)


Vida artificial

La Vida Artificial (VA) es una disciplina nacida en Estados Unidos a mediados de la década de los 80, siendo su objeto de estudio los sistemas artificiales diseñados y construidos por el hombre (ya sea en forma de software o hardware) que simulen o reproduzcan el comportamiento y las características presentes en los seres vivos. Una de sus características más importantes es su carácter interdisciplinario, reuniendo informáticos, biólogos, filósofos, psicólogos, físicos, artistas, economistas, entre otros. (Gershenson, 2008; Aguilar, Santamaría-Bonfil, Froese & Gershenson, 2014) El espectro de estudios en VA abarca varios aspectos: hardware (robótica y nanotecnología), software (como programas evolutivos autorreplicantes), wetware (organismos autorreplicantes evolucionarios), estudio del comportamiento emergente de la vida creada y la filosofía de VA. (Ospina Romero, 1996) Uno de los temas donde la VA ha sido más útil es en el estudio de la evolución. Los experimentos de evolución en sistemas vivos son muy limitados, dado en general la escala de tiempo necesaria. Es por ello que las simulaciones informáticas han sido muy útiles, no solo para la evolución en sentido biológico, sino la evolución como fenómeno en sí. Por ejemplo, los sistemas genéticos adaptativos como Avida y Tierra, poseen un sistema autorreplicante con una base genética y permiten estudiar la adaptación evolutiva de sistemas vivos como: autoorganización, autorreplicación y otros parámetros. A través de evolución artificial, emergen distintas estrategias naturales, como parasitismo y simbiosis. (Gershenson, 2008; Aguilar, Santamaría-Bonfil, Froese & Gershenson, 2014; Ospina Romero, 1996) También se han estudiado químicas artificiales para investigar las propiedades necesarias para que su complejidad pueda crecer, y en un momento dado ocurrir autocatálisis y la vida pueda emerger. El comportamiento de animales también es explorado por la VA, tanto con simulaciones de ecosistemas virtuales como con robots que tratan de sobrevivir en medios ambientes simplificados, lo que permite comprender mejor los mecanismos de adaptación y aprendizaje. El conocimiento adquirido en los estudios de VA se ha utilizado para construir sistemas tecnológicos con diversas propiedades que son características de los sistemas vivos, tales como adaptación, robustez, y autonomía. Finalmente se ha profundizado en la generación de vida artificial en el laboratorio. Partiendo de moléculas, se pretende sintetizar sistemas reales que posean las propiedades de un sistema vivo simple como una célula, que incluya una membrana, un metabolismo y un método para transmitir información. (Gershenson, 2008; Aguilar, Santamaría-Bonfil, Froese & Gershenson, 2014; Ospina Romero, 1996) Los modelos de vida artificial deben ser entonces lo bastante poderosos para capturar la complejidad de los sistemas vivientes, presentando una forma más fácil de tener un control experimental respecto a los correspondientes sistemas naturales. Siendo una herramienta para averiguar lo biológico, sus principios se basan en lo adaptativo, lo bioinspirado y lo complejo. (Gershenson, 2008; Aguilar, Santamaría-Bonfil, Froese & Gershenson, 2014)


Problemas en vida artificial

El esclarecimiento del carácter de la vida presenta una complejización creciente de teorías, explicaciones, modelos, lenguajes y metodologías, que incluyen desde estudiar cuál es el sentido mismo de la vida; de la vida conocida, tanto como de la vida por conocer, de la vida tal y como ha existido, tanto como de la vida tal y como podría ser, en relación al problema de investigación filosófico, científico y tecnológico que surge de la vida artificial. Por ello, un grupo de investigadores elaboró una lista en tres grandes ejes (el origen de la vida, el significado y las posibilidades de los sistemas vivos, y la interfase entre biología y tecnología o biología y cultura) sobre los problemas más relevantes del trabajo en vida artificial. (Maldonado, 2010) Los catorce problemas identificados son los siguientes:

    A. ¿Cómo surge la vida de la no-vida?

  • 1. Generar un proto-organismo molecular in vitro.
  • 2. Lograr la transición a la vida en una química artificial en silicio.
  • 3. Determinar si pueden existir organizaciones vivas fundamentalmente novedosas.
  • 4. Simular un organismo unicelular en todo su ciclo de vida entero.
  • 5. Explicar cómo se generan reglas y símbolos a partir de la dinámica física en los sistemas vivos.
  • B. ¿Cuáles son las potencialidades y los límites de los sistemas vivos?

  • 6. Determinar qué es inevitable en la evolución abierta-cerrada de la vida.
  • 7. Determinar condiciones mínimas para las transiciones evolutivas desde sistemas de respuesta específicos hasta sistemas de respuesta genéricos.
  • 8. Crear un marco formal para sintetizar jerarquías dinámicas en todas las escalas.
  • 9. Determinar la predictibilidad de las consecuencias evolutivas que se sigue de manipular organismos y ecosistemas.
  • 10. Desarrollar una teoría del procesamiento de información, del flujo de información y de la generación de información para los sistemas evolutivos.
  • C. ¿Cómo se relaciona la vida con la mente, con las máquinas y con la cultura?

  • 11. Demostrar la emergencia de inteligencia y mente en un sistema vivo artificial.
  • 12. Evaluar la influencia de las máquinas sobre la próxima transición evolutiva mayor de la vida.
  • 13. Suministrar un modelo cuantitativo de la interfase entre evolución cultural y evolución biológica.
  • 14. Establecer principios éticos para la vida artificial.
  • (Bedau et al., 2000)

Los organismos digitales y la evolución

A mediados de los 80s, un número creciente de distintos virus informáticos (programas que podían propagarse autónomamente de una computadora a otra) inspiraron la investigación sobre ecología de programas informáticos que se reproducían en ambientes controlados. (Vargas Mendoza, 2006) Los organismos digitales están sometidos a reglas físicas que gobiernan su programación. Una instalación típica implica la introducción de un programa autorreplicante, sujeto a errores aleatorios (como el cambio de un bit o errores de cálculo). El uso del código informático como un lenguaje genético hace surgir el problema de la fragilidad causando que los programas no puedan evolucionar a causa de alteraciones genéticas aleatorias de algún bit, produciendo programas inviables, para ello la VA debe solucionar esta fragilidad y hacer los patrones autorreplicantes más robustos (inertes a fluctuaciones), de tal manera que evolucionen hacia estados más complejos. Por otra parte, la muerte juega un rol importante en cualquier sistema que exhiba un proceso evolutivo. La evolución implica una selección que a su vez implica una muerte diferencial. Pero en un proceso cuyo objetivo es la autorreplicación, es intrínsecamente un ciclo sin fin y que no debería terminar espontáneamente, es por ello que la muerte se introduce artificialmente por el diseñador de distintas maneras. (Ospina Romero, 1996) Las primeras investigaciones tenían la forma de juegos como el “Core War” (1984), donde los participantes competían escribiendo programas en un ambiente espacialmente limitado (la memoria de la computadora). Una estrategia ganadora implicaba escribir programas autorreplicantes que llenaban el espacio disponible con copias de ellos mismos desplazando así a los programas competidores, pero sin ocurrencia de mutaciones y consecuentemente sin evolución. En la década siguiente, Tom Ray, ecólogo de plantas tropicales, fue el primero en lograr una verdadera evolución darwiniana de los programas autorreplicantes. En su mundo artificial “Tierra”, los programas autorreplicantes tenían que enfrentarse a variaciones aleatorias en su código, lo que producía una rápida diversificación de la población y eventualmente, un incremento significativo de su adaptación, es así como después de varias generaciones, los programas se multiplicaban con mayor rapidez que sus ancestros escritos por Ray (que habían iniciado la población). Sin embargo, esta mejora adaptativa ocurría generalmente al disminuir el tamaño del programa. En el mundo artificial “Alife” (1998) se observó por primera vez la evolución de programas complejos a partir de replicadores simples a través de la evolución de vías y reacciones computacionales. Por otra parte, el mundo artificial “Amoeba” (1996) se desarrolló para estudiar la emergencia de programas autorreplicantes a partir de los no replicantes. (Vargas Mendoza, 2006)

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Referencias

  • AGUILAR, W., SANTAMARíA-BONFIL, G., FROESE, T., & GERSHENSON, C. (2014). The Past, Present, and Future of Artificial Life. Frontiers In Robotics And AI, 1. doi:10.3389/frobt.2014.00008

  • BEDAU, M., MCCASKILL, J., PACKARD, N., RASMUSSEN, S., ADAMI, C., & GREEN, D. et al. (2000). Open Problems in Artificial Life (1st ed., pp. 363-376). Massachusetts: The MIT Press. Recuperado a partir de http://authors.library.caltech.edu/13564/1/BEDal00.pdf

  • BERNARDO, H. ¿Qué es la Vida? Un Problema Epistemológico. A Parte Rei. Revista De Filosofía, (33). Recuperado a partir de http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/bernardo33.pdf

  • CURTIS, H., BARNES SUE, N., SCHNEK, A., & MASSARINI, A. (2008). Biología. Buenos Aires: Médica Panamericana.

  • DAWKINS, R. (1985). El gen egoísta (1st ed.). Barcelona: Salvat Editores.

  • GERSHENSON, C. (2008). Vida artificial. La Jornada. Recuperado a partir de http://ciencias.jornada.com.mx/investigacion/ciencias-quimicas-y-de-la-vida/investigacion/vida-artificial

  • Infohost.nmt.edu,. (2015). The 7 Characteristics of Life. Recuperado a partir de http://infohost.nmt.edu/~klathrop/7characterisitcs_of_life.htm

  • LUISI, P. (2010). La vida emergente (1st ed.). Barcelona: Tusquets Editores.

  • MALDONADO, C. (2010). CONSTRUYENDO LA EVOLUCIÓN. Filosofía de la biología y filosofía de la tecnología: un ensayo sobre la velocidad. En I. HERNÁNDEZ GARCÍA & R. NIÑO BERNAL, Estética, vida artificial y biopolítica (1st ed., pp. 69-90). Bogotá: Ed. Universidad Javeriana.

  • http://www.monimbo.us,. Teoría Darwin-Wallace. Recuperado a partir de http://www.monimbo.us/files/Teoria.pdf

  • OSPINA ROMERO, L. (1996). La Vida Artificial - Artificial Life (1st ed.). Maracaibo: Laboratorio de Inteligencia artificial, Departamento de Matemática y Computación, Facultad Experimental de Ciencias. Universidad del Zulia. Recuperado a partir de http://www.emis.de/journals/DM/v4/art7.pdf

  • Properties of Life. (2015). Boundless. Recuperado a partir de https://www.boundless.com/biology/the-study-of-life/themes-and-concepts-of-biology/properties-of-life

  • VARGAS MENDOZA, J. (2006). Organismos digitales, robots y modelos computacionales de organismos operantes: Apuntes para un seminario (1st ed.). Oaxaca de Juárez, Oaxaca: Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C. Recuperado a partir de http://www.conductitlan.net/seminarios/organismos_digitales.pdf
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